Estrés laboral: día a día con los compañeros de trabajo. El compañero agresivo.

Estrés laboral: día a día con los compañeros de trabajo. El compañero agresivo.

Como seres sociales, las personas tenemos que tratar a diario con otras personas, y el área laboral no es una excepción. Hay compañeros de trabajo con los que cuesta tener una buena relación, el trato con ellos nos exige más esfuerzo y es en muchas ocasiones frustrante. Si añadimos a este hecho que con la gente de trabajo pasamos más tiempo que incluso con nuestros más cercanos parientes o amigos, el esfuerzo extra que nos demandan estos compañeros puede que nos provoque diferentes complicaciones, como problemas de ansiedad y depresión. Nuestra motivación puede asimismo verse afectada y el hecho de ir a trabajar puede convertirse en algo escasamente deseado, con la ansiedad anticipatoria que podríamos experimentar al ver el inicio de la semana laboral (ej. el domingo por la tarde).

Veamos un ejemplo de compañero de trabajo nocivo: el compañero agresivo. Son aquellos que proyectan beligerancia, una imagen agresiva, que buscan imponer sus ideas y criterios, avasallar, en definitiva. A pesar de que a veces nos parezca que debemos responder a sus ataques con otro ataque, no es aconsejable, ya que la escasa flexibilidad y capacidad de autocrítica de esta gente a la que nos referimos, es más bien inexistente. Creen estar en posesión de la verdad siempre. Por lo que si entramos en su juego perverso nos veremos inmersos en una sucesión de  reproches y ataques que nos obligarán a gastar mucha energía, a crearnos una ansiedad continua y a no solucionar el problema de fondo. Lo más aconsejable es utilizar estrategias asertivas; es decir, mantenernos firmes en nuestras opiniones pero siendo respetuosos con el otro, aunque con estos compañeros agresivos cueste. Una técnica importante es el “Aplazamiento asertivo”(“Te veo demasiado enfadado/a, mejor hablamos en otro momento”). No significa huir del problema, sino evitar perder el control en ese momento. Ese “mantenerse firme” arriba comentado es lo que los psicólogos conocemos como “Técnica del disco rayado” y resulta muy eficaz combinada con otra técnica conocida como “Banco de niebla” o “Claudicación simulada“. Lo que haces con ella es dar la razón a la persona agresiva en algo que pueda ser cierto de lo que te dice (o grita) pero no cambias tu postura al respecto. Por ejemplo: “Sí, puede que tengas razón en eso, pero a mí me gusta así”. Es decir, parece que te rindes, pero insistes en tu posición. Por supuesto,miesntras lo dices, es primordial controlar aspectos no verbales como la postura corporal, los gestos y el tono de voz, para que no suene demasiado duro o burlón, ya que eso puede provocar agresividad en nuestro interlocutor, en este caso de por sí poco amable.

El trato con este tipo de gente requiere mucha paciencia y ser constante, lo que conlleva un gasto de energía considerable, pero es necesario hacerse respetar sin caer en la agresividad en todas las áreas de la vida, y el área laboral es una de ellas. ¡Ánimo!

Psicox, tus psicólogos en Bilbao.

 

 

Estrés laboral: día a día con los compañeros de trabajo. El compañero agresivo.

Etiquetado en: