Estrés laboral: día a día con los compañeros de trabajo. El compañero trepa, pelota.

Estrés laboral: día a día con los compañeros de trabajo. El compañero trepa, pelota.

En esta entrada volvemos a traer a colación a aquellos compañeros que nos hacen las horas laborables más difíciles y convierten el ya de por sí exigente entorno laboral en algo incluso más estresante. Si ya la carga del trabajo en sí, trato con clientes, plazos etc. es suficiente para hacernos experimentar un marcado estrés laboral, el tener que lidiar con compañeros de trabajo como estos hace que la probabilidad de que se den problemas de ansiedad y/o depresión aumente.

Veamos hoy el perfil de compañeros excesivamente serviles con los jefes y directivos, a la vez que carentes de escrúpulos con sus iguales a la hora de lograr su objetivo de medrar a cualquier costa. Son los conocidos como “trepas”, vamos, los pelotas de toda la vida. Se trata de personas egoístas, envidiosas (no soportan el éxito ajeno) y con escasa empatía (no son capaces de ponerse en el lugar del otro).

¿Cómo lidiar con ellos para que no nos amarguen el día? No debes perder el tiempo en analizarle(“¿Por qué me hace esto, si no le he hecho nada?”) Es probable que tengan una autoestima escasa, a pesar de su conducta arrogante o sumisa, según convenga.  La realidad es que es así y es a lo que tenemos que enfrentarnos. Por lo general, con sus conductas dirigidas a quedar por encima de nosotros, lo que conseguirán es hacernos enfadar. Para desprestigiarte, el trepa tiene una gran variedad de conductas en su repertorio: hacerle ver al jefe tus fallos, cotillear con comentarios privados, propagar rumores maliciosos, adjudicarse el rol de mártir (“Aquí parece que solo trabajo yo”), no darte avisos urgentes y afirmar sin rubor que ya te lo dijo en su día… En fin, que es fácil perder los estribos con esta clase de gente. Sin embargo, es eso lo que buscan y cuando perdemos el control y nos dejamos llevar por la ira no nos sentimos bien, nos sobrevienen sentimientos de culpa por ello y el trepa se apunta un tanto en su casillero.

Consejo: atiende a tus pensamientos, a lo que te dices a ti mismo. Es aconsejable que te digas “Pretende que pierda el control y haga el ridículo, así que es precisamente lo que no haré”. Cuando sientas los primeros signos de ira (en el estómago, tensión en partes de tu musculatura, notas que aprietas la mandíbula…) respira hondo y relaja, suelta esos músculos, sal de donde estés si puedes, toma distancia de las situación, despéjate hasta regular tu respiración y relajar tu cuerpo. Eso es incompatible con la ansiedad y también con la ira. Luego pasas a desarmar sus argumentos:

-“Te has olvidado de llamarle”(intenta magnificar tu error). “Es cierto, pero hablé con él hace pocos días. No te preocupes, hablo con él en breve”.

-“Ya te avisé de que era urgente”. -“No, no lo hiciste. A la próxima intenta darme el aviso si corre prisa”.

Importante que controles los aspectos no verbales (tono de voz no excesivamente alto, gestos, mantener la mirada…) y verbales( evita palabras malsonantes) para no sonar agresivo, pero sí firme.

Paciencia y trabajo diario en estas habilidades es el camino para tratar con la gente pelota. Por supuesto, también es muy importante desconectar y disfrutar de actividades gratificantes con tu familia y amistades antes de caer presas de la ansiedad y la depresión debido al trato con esta clase de gente en el trabajo.

Psicox, tus psicólogos en Bilbao.

 

Estrés laboral: día a día con los compañeros de trabajo. El compañero trepa, pelota.