¡Pues no me acordaba!

¡Pues no me acordaba!

¿Qué tal vas con tu memoria? ¡Esperamos que bien! Pero permítenos hacerte una pregunta, ¿crees que comete muchos errores de memoria? Seguramente sí, aunque no lo creas… o quizá no te acuerdes.
Y hay una cosa aún peor. Esos errores de memoria pueden estar relacionados con el mantenimiento —aunque no tanto con el origen— de problemas emocionales como la depresión, el estrés o, incluso, la ansiedad.
Pero empecemos por el principio. Cometer un error de memoria no siempre consiste en olvidar algo. De hecho, es más común todo lo contrario. Lo más habitual es caer en errores de comisión. Es decir, estar convencido de que ha ocurrido algo que en realidad no ha sucedido.
Intenta identificar este fenómeno en tu vida, te habrá pasado en muchas ocasiones. ¿No te ha sucedido alguna vez que crees haber hecho algo que realmente no has hecho? Eso es precisamente un error de comisión y nos sucede en muchas ocasiones.
¿Y qué tiene que ver esto con, por ejemplo, la depresión? Pues que, además de crear recuerdos falsos, nuestra memoria es selectiva. Y, normalmente, retiene con más claridad los sucesos e informaciones que cumplen nuestras expectativas y dejan pasar todo lo que no sigue el patrón esperado.
Es como mirar nuestros recuerdos con unas gafas rojas: lo vemos todo de ese color, aunque en realidad no haya sido así.
Piensa en una persona que padece depresión (aunque podríamos poner aquí cualquier otra problemática). Su pensamiento está instalado en el negativismo frene al futuro, a sí mismo y al mundo que le rodea.
Si le preguntas cómo ha ido la semana, tendrá que hacer un ejercicio de recuerdo para contestarte. Pero lo hará desde una perspectiva pesimista y por eso recordará con mayor claridad todo lo malo que ha sucedido y no tanto las cosas buenas. De manera que, casi con toda seguridad, su respuesta ser “mal”. Y lo dirá convencido, porque él lo recuerda de esa manera. Así la rueda sigue introduciendo a esa persona más y más en su estado depresivo. ¡Pero la realidad es que en su semana también han ocurrido sucesos positivos! ¡El problema es que no se acuerda!
Este fenómeno no solo les sucede a personas que pasan por trastornos emocionales. Nos pasa a todos diariamente. Muchas veces no nos causa problema alguno, pero otras puede resultar perjudicial. Y es peor cuando a esa “memoria selectiva” le añadimos errores de comisión (que también se crearán en el mismo sentido, en nuestro ejemplo depresivo). Así que será mejor que nos esforcemos por ver —y recordar—la realidad de la manera más objetiva posible.

Piscox, tus psicólogos en Bilbao.

¡Pues no me acordaba!

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