Un consejo rápido.

Un consejo rápido.

“Creo que tengo depresión”, “… y en ese momento, tuve un ataque de ansiedad”, “llevo un mes muy cansado, sufro estrés”. Habrás escuchado estás expresiones muchas veces. Puede que haya sido en boca de amigos, compañeros de trabajo, familiares o incluso tú las hayas pronunciado. Seguramente, la mayor parte de las veces, la persona que lo dice se está equivocando.

Existe una tendencia a identificar la psicología popular con la científica. De forma que cualquiera cree poder autodiagnosticarse de manera correcta. Eso es un gran error. Imagina llevar la misma situación a enfermedades físicas. ¿No sería muy correcto, verdad?

De todas las consecuencias negativas que pueden acarrear estas conductas, existe una a la que debemos prestar especial atención: que nos lo acabemos creyendo. No es raro que, a fuerza de repetirnos una idea, nos convenzamos de ella.

Así que ten en cuenta que no siempre que estés triste – aunque ese estado dure varios días seguidos- sufres depresión. Al igual que no tienes que estar sufriendo ansiedad cuando sientes un malestar en el estómago. ¡Puede ser algo que hayas comido! Tampoco tiene que ser estrés si te encuentras más cansado de lo habitual.

Todas estas sensaciones son humanas y las padecemos de vez en cuando. En ocasiones, solo hay que toleraras un tiempo hasta que pasen. Por eso, desde Psicox, te recomendamos que cuando te encuentres en una situación así, evites ponerte etiquetas excesivamente tremendistas. Describe la situación tal y cómo es. Utiliza frases como “llevo días cansado”, “estoy más cansado de lo normal” – en vez de “estoy estresado”-, “me he puesto nervioso”, “tengo dificultades para respirar” -en vez de “sufro un ataque de ansiedad”-, “no me apetece levantarme de la cama” o “estoy un poco triste” -evitando el “estoy deprimido”-.

Notarás que la utilización de este lenguaje más “aséptico” hace que puedas mantener la objetividad sobre lo que te está pasando y reduce las posibilidades de que profundices en ese estado pernicioso. Porque, al fin y al cabo ¡es mejor prevenir que curar!

 

Psicox, tus psicólogos en Bilbao.

Un consejo rápido.

Etiquetado en: