AUTOESTIMA EN PERSONAS DESEMPLEADAS ¿HAY REMEDIO CONTRA LA DESESPERANZA DE NO ENCONTRAR TRABAJO?
¿Por qué apenas nos llega nada por parte de los medios acerca de la vida diaria y los efectos del desempleo en las personas?
Del número personas desempleadas oímos hablar casi tosos los días de la semana: frías estadísticas, cifras y frases rimbombantes acerca del «crecimiento económico», «flexibilidad laboral» y otros términos que se han instalado en los medios de comunicación desde el inicio «oficial» de la crisis económica. Sin embargo, escasa o nula importancia le dan a la situación estrictamente vital y al malestar psicológico de las personas que han perdido su empleo o aún no han podido incorporarse al mundo laboral.
El desgaste provocado por esta situación, sin duda mina la autoestima. La autoestima es una evaluación crítica que nos hacemos a nosotros mismos. De alguna manera pasamos un examen a nuestras propias capacidades, nuestro comportamiento, nuestra manera de ser, nuestros logros y cómo estos se han adecuado a las expectativas que teníamos, a nuestro proyecto de vida. Porque es aquí donde los medios se equivocan, al hacer énfasis simplemente en el número de desempleados, cotizaciones, número de años en desempleo… lo que subyace en la situación del desempleo es un auténtico drama personal, la historia de un proyecto de vida ilusionante y que se percibe por la propia persona como truncado o al menos puesto en peligro.
Puede que no se lleguen a experimentar más que algunos signos de ansiedad y depresión, pero sin duda los psicólogos opinamos que el desgaste psicológico diario causado por no tener empleo es digno de tener en consideración. Pueden existir sentimientos de culpa, sentimientos de «no valer para nada», pensamientos intrusos de desesperanza que algunos medios aumentan (tal vez de forma involuntaria) al hablar de «parados de larga duración»,»peligro de exclusión social» y «posibilidad que ese paro se convierta en estructural». Es una forma de decir que ciertas personas se enfrentan a pasar el resto de su vida sin trabajar, lo cual tiene el peligro de convertirse en una profecía autocumplida (una predicción que una vez hecha puede convertirse a sí misma en una causa para que se haga realidad).
No hay remedios mágicos para subir la autoestima de las personas en esta situación, pero está claro que es imprescindible mantenerse activo para comprobar que somos eficaces en diferentes tareas, no abandonar el contacto con aquellas personas que puedan servirnos de apoyo (aunque a veces falte ilusión o haya cierta tendencia a aislarse por cierta «vergüenza social») y continuar con la búsqueda de empleo o ¿por qué no? aprovechando subvenciones o ayudas, así como asesoramiento, para intentar ponerse a trabajar por su cuenta.
Psicox, tus psicólogos en Bilbao.

