De memoria.

De memoria.

Seguramente haya llegado a tus oídos más de una vez la frase “Solo usamos el 10% de nuestro cerebro”. Existen distintas versiones en las que el tanto por ciento varía desde el 5 hasta el 15, pero todas ellas tienen algo en común: son mentira. Es uno más de los cientos de mitos falsos que hay sobre la psicología y los psicólogos.

De la misma manera, muchas personas creen que la memoria es como una cámara de video que graba la que ocurre y luego lo de deja almacenado en nuestra cabeza en forma de recuerdos. Siempre y cuando tengamos ese recuerdo, podremos revivir aquel momento tal y como fue… lamento decirte que esto tampoco es así.

La memoria es mucho más dinámica de lo se podría pensar en un principio. Traer un recuerdo a la mente no es como abrir un libro cuyas páginas permanecen inalterables. Los recuerdos no están en guardados en ficheros dentro de nuestra cabeza. Los recuerdos se crean cada vez que se tienen. La memoria es reconstructiva y utiliza pedazos de información para traernos los retales del pasado. Por esa razón es tan falible.

La gente tiende a creer que tener un fallo de memoria consiste en no recordar algo. Si pedimos a alguien que se aseguré de que su memoria no le traiciona, con total seguridad, dirigirá sus esfuerzos a procurar no olvidar las cosas que suceden. Sin embargo, descuidará los otros posibles fallos que pueda cometer y posible caiga en el más común: recordar algo que no sucedió.

Hace años se realizó un experimento. A una gran cantidad de sujetos se les pasó una lista de veinte palabras y se les pidió que utilizasen el tiempo que quisieran para memorizarlas. Todos los vocablos tenían que ver con el mundo de la repostería. Miel, pastel, mantequilla o chocolate eran algunas de ellas.

Pasadas ciertas horas, los experimentadores hicieron una prueba a cada uno de los sujetos. Les decían una palabra y ellos tenían que responder si estaba o no en la lista que les habían dado. Algunos olvidaron muchas palabras y otros tan solo unas pocas, dependiendo sobre todo del nivel de atención con el que habían desempeñado la tarea. Sin embargo, un error fue cometido por prácticamente todo el grupo. Al preguntarles si la palabra azúcar estaba en la lista, la mayoría contestó que sí, cuando la respuesta correcta era no

Habían creado el recuerdo de que la palabra azúcar estaba en la lista porque el resto de vocablos se referían a un contexto donde el azúcar es un término habitual. Ten en cuanta esto la próxima vez que confíes ciegamente en un recuerdo.

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De memoria.

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