Hablar en público: terrores, miedos y consejos rápidos.
Nos tocará algunas veces, puede ser en una reunión con clientes, en el colegio de nuestros hijos, en la boda de un amigo o cualquier otra situación social. Habrá ocasiones en que podamos escabullirnos, pero otras será imposible librarnos de hablar en público. Estas tres palabras, “hablar-en-público”, hacen que muchas personas entren en situación de pánico, padezcan ataques de ansiedad o desarrollen una auténtica fobia.
En el presente artículo no pretendemos darte una fórmula mágica para solucionar este problema —en caso de que lo padezcas—, solo queremos ofrecerte algunos consejos para mitigarlo. Ahí van.
1- CONOCE EL TEMA.
Parece evidente, pero no está mal recordarlo. Siempre que vayas a hablar en público es importante saber qué vas a decir ¡y también cómo! Tu discurso debe estar estructurado para no perderte durante la exposición. Cuanto mejor conozcas el tema y el hilo argumental que vas a llevar, más tranquilo te encontrarás.
2- ACEPTA LOS NERVIOS.
Muchos artistas escénicos, acostumbrados a mostrarse ante el público un día sí otro también, tienen la misma idea. Piensan que el día que no sientan nervios antes de subirse al escenario dejarán de dedicarse a eso, porque significará que ya no les importa.
Es normal sentirse algo nervioso antes de enfrentarse a un auditorio. Incluso algunos creen que ese estado de alerta es beneficioso ya que no conviene estar demasiado relajado en esas situaciones. Tenlo en cuanta y no dramatices más de lo necesario.
3- CONCÉNTRATE EN LA RESPIRACIÓN.
Un poco antes de salir, olvida todo, concéntrate tan solo en respirar y, a ser posible, de manera diafragmática (si desconoces lo qué es, puedes mirar en Internet, hay mucha información sobre el tema ¡y además es muy fácil de hacer!). Guía tu atención al momento de coger aire y de expulsarlo, e intenta hacerlo lentamente. Comprobarás como el estado ansioso disminuye.
4- BUSCA ALIADOS.
“Hay gente pa to”. Por eso, en un auditorio habrá personas serias, de rostro duro y aspecto espartano. Pero también habrá otros que muestren su sonrisa, que asientan con la cabeza tus frases y que dejen claro el interés por ti.
Si te pones muy nervioso, puedes utilizarlos. Habla mirándoles a ellos, apóyate en sus miradas y actitudes.
5- ¿QUÉ PASA SI FALLAS?
En las películas pasa mucho, el éxito del protagonista depende de ser brillante en su discurso. Por lo contrario, si lo hace mal, el acusado erróneamente de un feroz crimen irá a la silla eléctrica o no convencerá a sus compañeros para coger las armar y unirse a la batalla contra el Señor Oscuro. ¡Menos mal que solo son películas!
Generalmente, en la vida real, no nos jugamos tanto. Es importante que pienses, con la mayor objetividad posible, qué ocurre si tu exposición no es tan brillante como esperas… seguramente encontrarás que las consecuencias no sean tan dramáticas como puedes creer en un principio.
Esperamos que estos cinco consejos te sirvan de ayuda para empezar a controlar el miedo en esta clase de situaciones.
Psicox, tus psicólogos en Bilbao.
